
Con un comercio exterior que globalmente superará los u$s90.000 entre importaciones y exportaciones, con un fuerte protagonismo de los agronegocios, sumado a un consumo que se espera marque cifras récord, hay una gran preocupación que corre hoy por el lado del suministro: cómo transportar más volúmenes cuando el tamaño de la industria logística no crece al mismo ritmo que los flujos.
El tema de que la actividad logística corre por detrás de los crecimientos de los flujos no es nuevo. De hecho, desde hace tres años “ARLOG ya venía advirtiendo sobre el tema del déficit de la estructura y la infraestructura logística para hacer frente a las tasas de crecimiento que se venían registrando”, según deja plasmada la entidad en un estudio sobre Macrologística presentado durante el encuentro. Sin embargo, la diferencia con respecto a los períodos anteriores es que la crisis operativa ya está instalada.
Según el documento, “los primeros tiempos de la salida de la crisis económica del período 1998 al 2002, se manejaron con la infraestructura producto de los años 90, que en principio nos originó una gran cantidad de capital ocioso, pero luego nos permitió a todos poder comenzar esta etapa de crecimiento económico y de los flujos de intercambio con comodidad y holgura”.
De este modo, ARLOG volvió a hacer hincapié en que sin inversiones en infraestructura logística no hay posibilidades de crecimiento económico sostenido.
La macrologística pasa a ser un concepto vital en el futuro de la actividad. Esto es, la vinculación entre el sector público y privado y la búsqueda de la máxima productividad de las empresas acompañadas por una infraestructura global adecuada.
El vicepresidente de ARLOG, Carlos Musante explicó que “la logística venía creciendo aceleradamente, a tasas chinas, hasta que empezó a achatarse. El tema de la infraestructura está afectando y mucho en el tema de la productividad de los recursos utilizados”.
Los problemas crónicos que enumeró son:
• Dificultades para transitar por las ciudades
• Saturación del puerto de Buenos Aires
• Infraestructuras obsoletas
• Cadenas de valor muy diseminadas
• Comercio internacional y consumo interno creciendo más rápido que la infraestructura logística.
“En tiempo de crecimiento económico del país, será crucial abordar el tema de las inversiones en infraestructura logística, ya no va a alcanzar solo con las inversiones en estructura, esa es la mala noticia. Todas las empresas y los grandes dadores de carga han hecho avances en el tema de recursos, de metros cuadrados, de flotas adecuadas, todo eso lo estamos haciendo, pero si no entramos a trabajar con un nivel de planeamiento estratégico determinado vamos a chocar contra esta realidad”, concluyó Musante.
El tema de que la actividad logística corre por detrás de los crecimientos de los flujos no es nuevo. De hecho, desde hace tres años “ARLOG ya venía advirtiendo sobre el tema del déficit de la estructura y la infraestructura logística para hacer frente a las tasas de crecimiento que se venían registrando”, según deja plasmada la entidad en un estudio sobre Macrologística presentado durante el encuentro. Sin embargo, la diferencia con respecto a los períodos anteriores es que la crisis operativa ya está instalada.
Según el documento, “los primeros tiempos de la salida de la crisis económica del período 1998 al 2002, se manejaron con la infraestructura producto de los años 90, que en principio nos originó una gran cantidad de capital ocioso, pero luego nos permitió a todos poder comenzar esta etapa de crecimiento económico y de los flujos de intercambio con comodidad y holgura”.
De este modo, ARLOG volvió a hacer hincapié en que sin inversiones en infraestructura logística no hay posibilidades de crecimiento económico sostenido.
La macrologística pasa a ser un concepto vital en el futuro de la actividad. Esto es, la vinculación entre el sector público y privado y la búsqueda de la máxima productividad de las empresas acompañadas por una infraestructura global adecuada.
El vicepresidente de ARLOG, Carlos Musante explicó que “la logística venía creciendo aceleradamente, a tasas chinas, hasta que empezó a achatarse. El tema de la infraestructura está afectando y mucho en el tema de la productividad de los recursos utilizados”.
Los problemas crónicos que enumeró son:
• Dificultades para transitar por las ciudades
• Saturación del puerto de Buenos Aires
• Infraestructuras obsoletas
• Cadenas de valor muy diseminadas
• Comercio internacional y consumo interno creciendo más rápido que la infraestructura logística.
“En tiempo de crecimiento económico del país, será crucial abordar el tema de las inversiones en infraestructura logística, ya no va a alcanzar solo con las inversiones en estructura, esa es la mala noticia. Todas las empresas y los grandes dadores de carga han hecho avances en el tema de recursos, de metros cuadrados, de flotas adecuadas, todo eso lo estamos haciendo, pero si no entramos a trabajar con un nivel de planeamiento estratégico determinado vamos a chocar contra esta realidad”, concluyó Musante.
Extraído Infobae Profesional
Es de por sí sabido y algo obvio, que nuestro país posee problemas de infraestructura geográfica, ya que no es todo llanura, y tenemos zonas alejadas de puertos, o productos que no soportan grandes distancias y largos viajes, como los berryes que se cultivan en la Patagonia, que debido a problemas de logística, la mayoría (casi un 70%) se debe utilizar para conservas, mermeladas, entre otros productos elaborados, perdiendo así la posibilidad de ser exportados para consumo directo, y desperdiciando así una gran entrada de divisas. Sería ideal lograr un plan estratégico para llegar a construir más caminos y pasos entre provincias, estableciendo nuevos puntos de estacionamiento y así poder llegar a todo el país sin problemas.
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